MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA
"Mientras haya memoria, habrá futuro”
Con la presencia de José Eduardo Lauritto, familiares de desaparecidos y autoridades judiciales, como la magistrada federal María Isabel Caccioppoli, Concepción del Uruguay conmemoró el Día de la Memoria. El acto, a 50 años del golpe, incluyó el testimonio de una víctima que estuvo 7 años detenida.
24.03.2026 | 12:43
La mañana en la Plazoleta de los Derechos Humanos estuvo marcada por una convocatoria transversal que unió la gestión municipal con los pilares de la justicia local. Junto a Lauritto, se ubicaron en primera fila la fiscal Josefina Minatta y la jueza de Cámara Celina Ansaldi, conformando un marco institucional sólido para una fecha que, a medio siglo del inicio de la dictadura, exige precisiones tanto históricas como judiciales.
Dos cajas descansaban al pie de los mástiles aguardando el final de la ceremonia. Cuando las tapas se retiraron, las palomas ganaron el cielo de la plazoleta en un aleteo súbito. Segundos después, el aire volvía a quedar vacío, pero la imagen del vuelo permanecía suspendida sobre la multitud.
El relato vivo llegó desde Victoria de la mano del cura Elias Musse. A sus 86 años, el sacerdote —detenido entre 1975 y 1982— habló no desde el resentimiento, sino desde la urgencia del diálogo. Citando al Papa Francisco, Musse transformó su experiencia personal en una lección política sobre la necesidad de encontrarse en la palabra para sostener la democracia.
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El clímax de la jornada fue el quiebre del silencio. Los nombres de los 18 vecinos uruguayenses desaparecidos resonaron uno a uno, devolviéndoles su lugar en la comunidad: “Carlos Oscar Godoy Almada; Emil Carlos Vidal Chandler; Guillermo Pedro Rubio Cidale; Néstor Zaragoza, Diana Nardone; Horacio Poggio; Edgardo Garnier; Violeta Ortolani; Miguel Domínguez; Juan Uriarte; Juan Fulini; Alfredo Valente; Carlos López; Raúl de Sanctis; Manuel Liberoff; Elvio Bel; Miguel Ángel Rosseaux y Juan Ramón (Chilo) Zaragoza presentes, ahora, y siempre”.
Dos cajas descansaban al pie de los mástiles aguardando el final de la ceremonia. Cuando las tapas se retiraron, las palomas ganaron el cielo de la plazoleta en un aleteo súbito. Segundos después, el aire volvía a quedar vacío, pero la imagen del vuelo permanecía suspendida sobre la multitud.
El relato vivo llegó desde Victoria de la mano del cura Elias Musse. A sus 86 años, el sacerdote —detenido entre 1975 y 1982— habló no desde el resentimiento, sino desde la urgencia del diálogo. Citando al Papa Francisco, Musse transformó su experiencia personal en una lección política sobre la necesidad de encontrarse en la palabra para sostener la democracia.
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LAURITTO, CACCIOPPOLI Y MINATTA.

El clímax de la jornada fue el quiebre del silencio. Los nombres de los 18 vecinos uruguayenses desaparecidos resonaron uno a uno, devolviéndoles su lugar en la comunidad: “Carlos Oscar Godoy Almada; Emil Carlos Vidal Chandler; Guillermo Pedro Rubio Cidale; Néstor Zaragoza, Diana Nardone; Horacio Poggio; Edgardo Garnier; Violeta Ortolani; Miguel Domínguez; Juan Uriarte; Juan Fulini; Alfredo Valente; Carlos López; Raúl de Sanctis; Manuel Liberoff; Elvio Bel; Miguel Ángel Rosseaux y Juan Ramón (Chilo) Zaragoza presentes, ahora, y siempre”.



