TENSIÓN SANITARIA
La provincia impulsa ORI y desata críticas por aplicar IA en salud mental
El gobienro provincial lanzó una herramienta digital para orientar en problemáticas emocionales; pero profesionales, universidades y gremios cuestionaron su implementación. Advirtieron sobre riesgos y reclamaron mayor inversión en el sistema público.
30.03.2026 | 09:04
El Gobierno de Entre Ríos presentó en la provincia la inteligencia artificial ORI, una herramienta digital para abordar situaciones de salud mental, en un acto encabezado por funcionarios del área sanitaria y de modernización, lo que generó una inmediata reacción de rechazo en sectores profesionales y académicos.
La aplicación fue diseñada como un chatbot integrado a la plataforma estatal Mi Entre Ríos, orientado a acompañar a familias y docentes frente a problemáticas como depresión, bullying, grooming o conductas suicidas. Según se informó, busca detectar señales tempranas y brindar orientación inicial, con derivación a líneas de emergencia en casos complejos.
Desde el oficialismo defendieron la iniciativa como un recurso innovador para ampliar el acceso y ofrecer respuestas rápidas en contextos de creciente demanda. Aseguraron que no reemplaza la intervención profesional, sino que funciona como una guía preventiva para quienes están a cargo de adolescentes.
Sin embargo, colegios profesionales, universidades y gremios cuestionaron con dureza la medida. Denunciaron que no hubo instancias de consulta y advirtieron que la herramienta puede reducir la atención a un proceso impersonal, sin contemplar la complejidad subjetiva que requiere el abordaje clínico.
También alertaron sobre riesgos vinculados a la confidencialidad de datos y a la falta de precisiones sobre los marcos éticos y de control. En ese sentido, plantearon que el uso de inteligencia artificial en este campo puede derivar en prácticas deshumanizadas y decisiones inadecuadas.
El debate escaló rápidamente y sumó críticas de fondo: distintos sectores sostienen que la implementación de este tipo de tecnologías aparece como una respuesta insuficiente frente a una crisis estructural, y reclaman fortalecer equipos interdisciplinarios, dispositivos territoriales y presupuesto para la atención en salud mental.
La aplicación fue diseñada como un chatbot integrado a la plataforma estatal Mi Entre Ríos, orientado a acompañar a familias y docentes frente a problemáticas como depresión, bullying, grooming o conductas suicidas. Según se informó, busca detectar señales tempranas y brindar orientación inicial, con derivación a líneas de emergencia en casos complejos.
Desde el oficialismo defendieron la iniciativa como un recurso innovador para ampliar el acceso y ofrecer respuestas rápidas en contextos de creciente demanda. Aseguraron que no reemplaza la intervención profesional, sino que funciona como una guía preventiva para quienes están a cargo de adolescentes.
Sin embargo, colegios profesionales, universidades y gremios cuestionaron con dureza la medida. Denunciaron que no hubo instancias de consulta y advirtieron que la herramienta puede reducir la atención a un proceso impersonal, sin contemplar la complejidad subjetiva que requiere el abordaje clínico.
También alertaron sobre riesgos vinculados a la confidencialidad de datos y a la falta de precisiones sobre los marcos éticos y de control. En ese sentido, plantearon que el uso de inteligencia artificial en este campo puede derivar en prácticas deshumanizadas y decisiones inadecuadas.
El debate escaló rápidamente y sumó críticas de fondo: distintos sectores sostienen que la implementación de este tipo de tecnologías aparece como una respuesta insuficiente frente a una crisis estructural, y reclaman fortalecer equipos interdisciplinarios, dispositivos territoriales y presupuesto para la atención en salud mental.



