La Noche de las Librerías
Balmaceda evocó a Sarmiento y Urquiza sin grietas
Tras una convocatoria multitudinaria en La Noche de las Librerías, Daniel Balmaceda dialogó con Babel y recordó una anécdota entre Urquiza y Sarmiento ocurrida en Concepción del Uruguay, una historia que vuelve a poner en debate las divisiones políticas actuales.
17.05.2026 | 12:17
La multitudinaria presentación de Daniel Balmaceda durante La Noche de las Librerías en Concepción del Uruguay dejó historias, anécdotas y también una reflexión con resonancia política actual. Tras brindar su charla sobre calle España, en el interior de Librería Congreso el escritor dialogó con Babel y recordó un episodio protagonizado por dos figuras centrales de la historia argentina.
Consultado sobre alguna historia vinculada a la región, Balmaceda eligió una anécdota ocurrida en febrero de 1870, cuando el entonces presidente Domingo Faustino Sarmiento visitó al general Justo José de Urquiza en Concepción del Uruguay. “Cuando nosotros hablamos de grieta, dos grandes enemigos se juntaron aquí”, señaló.
Según contó, Urquiza sabía que Sarmiento era fanático del helado y días antes le pidió a uno de sus yernos una máquina para prepararlos. “Los documentos muestran las cartas donde pide la máquina; lo que no dicen, pero nosotros sabemos, es que ese caluroso 3 de febrero estos dos grandes hombres se toman un heladito”, relató.
Más allá del tono anecdótico, el relato dejó una imagen que dialoga con el presente: dos dirigentes enfrentados políticamente que, pese a sus diferencias, encontraron un espacio para compartir y tender puentes en medio de una de las mayores divisiones de la historia argentina.
Consultado sobre alguna historia vinculada a la región, Balmaceda eligió una anécdota ocurrida en febrero de 1870, cuando el entonces presidente Domingo Faustino Sarmiento visitó al general Justo José de Urquiza en Concepción del Uruguay. “Cuando nosotros hablamos de grieta, dos grandes enemigos se juntaron aquí”, señaló.
Según contó, Urquiza sabía que Sarmiento era fanático del helado y días antes le pidió a uno de sus yernos una máquina para prepararlos. “Los documentos muestran las cartas donde pide la máquina; lo que no dicen, pero nosotros sabemos, es que ese caluroso 3 de febrero estos dos grandes hombres se toman un heladito”, relató.
Más allá del tono anecdótico, el relato dejó una imagen que dialoga con el presente: dos dirigentes enfrentados políticamente que, pese a sus diferencias, encontraron un espacio para compartir y tender puentes en medio de una de las mayores divisiones de la historia argentina.



