COMPROMISO DE PROVINCIA
La falta del colectivo para la escuela 92 pone la mirada en Steren
A más de dos meses de iniciado el expediente para garantizar el traslado de estudiantes reubicados por las obras en la Escuela Nº 92 “Tucumán”, la Provincia todavía no ofrece una solución. Las familias reclaman respuestas concretas mientras el expediente continúa circulando entre organismos estatales.
09.06.2026 | 17:43
La falta de una solución para el transporte de los alumnos de la Escuela Nº 92 “Tucumán” volvió a quedar en evidencia esta semana. Tras reunirse el viernes con la directora departamental de Escuelas, María Bonnín, los padres recibieron la confirmación de que las gestiones continúan sin resultados. Este lunes, el secretario de Transporte de Entre Ríos, Aníbal Steren, admitió que el pedido llegó a su área, pero derivó la responsabilidad al Consejo General de Educación y al Inaubepro.
El conflicto se originó en marzo, cuando el deterioro edilicio del establecimiento obligó a redistribuir a los estudiantes en otras escuelas de Concepción del Uruguay. Desde entonces, decenas de familias enfrentan dificultades para garantizar la asistencia de sus hijos, especialmente aquellas que no cuentan con movilidad propia ni recursos para afrontar traslados diarios.
La falta de previsión ya había sido advertida por docentes, padres y representantes gremiales, quienes cuestionaron que las obras comenzaran sin una planificación integral que contemplara transporte, comedor escolar y el sostenimiento de las trayectorias educativas. Incluso se alertó sobre el riesgo de pérdida de matrícula como consecuencia de la situación.
A fines de marzo se inició un expediente para gestionar el traslado de más de 140 alumnos. Sin embargo, más de dos meses después, la respuesta sigue sin llegar. Mientras los organismos provinciales intercambian responsabilidades, las familias continúan resolviendo por sus propios medios un problema que debía ser atendido por el Estado.
El caso expone no sólo el deterioro de la infraestructura escolar, sino también las dificultades de la Provincia para dar respuestas rápidas a una comunidad educativa que reclama condiciones básicas para garantizar el derecho a la educación. Por ahora, la solución prometida sigue siendo una espera sin fecha cierta.
El conflicto se originó en marzo, cuando el deterioro edilicio del establecimiento obligó a redistribuir a los estudiantes en otras escuelas de Concepción del Uruguay. Desde entonces, decenas de familias enfrentan dificultades para garantizar la asistencia de sus hijos, especialmente aquellas que no cuentan con movilidad propia ni recursos para afrontar traslados diarios.
La falta de previsión ya había sido advertida por docentes, padres y representantes gremiales, quienes cuestionaron que las obras comenzaran sin una planificación integral que contemplara transporte, comedor escolar y el sostenimiento de las trayectorias educativas. Incluso se alertó sobre el riesgo de pérdida de matrícula como consecuencia de la situación.
A fines de marzo se inició un expediente para gestionar el traslado de más de 140 alumnos. Sin embargo, más de dos meses después, la respuesta sigue sin llegar. Mientras los organismos provinciales intercambian responsabilidades, las familias continúan resolviendo por sus propios medios un problema que debía ser atendido por el Estado.
El caso expone no sólo el deterioro de la infraestructura escolar, sino también las dificultades de la Provincia para dar respuestas rápidas a una comunidad educativa que reclama condiciones básicas para garantizar el derecho a la educación. Por ahora, la solución prometida sigue siendo una espera sin fecha cierta.



