CARTA ABIERTA
El MOSU cuestionó las políticas nacionales y pidió participación
El movimiento obrero señaló los casos de Granja Tres Arroyos y Becar, como reflejo del impacto que tienen las políticas nacionales sobre el empleo. También criticó el ajuste en organismos públicos, la caída de la obra pública y el rumbo económico del país.
22.07.2026 | 10:06
El Movimiento Obrero y Social Uruguayense (MOSU) difundió una carta abierta dirigida a la comunidad en la que cuestionó con dureza las políticas impulsadas por el Gobierno nacional. El texto sostiene que el país atraviesa un proceso de deterioro económico y social que afecta a trabajadores, comerciantes, pequeñas empresas y organismos públicos.
Entre los principales planteos, el espacio señaló el cierre de industrias y la pérdida de puestos de trabajo, mencionando como ejemplos las situaciones de Granja Tres Arroyos y Becar. Según expresó, alrededor de 2.000 familias perdieron sus ingresos y aún no encuentran respuestas ni asistencia por parte del Estado nacional.
El escrito también advirtió sobre el desmantelamiento de organismos como el INTA, el INTI, la CNEA y el CONICET, al considerar que cumplen un papel estratégico para el desarrollo y la soberanía productiva. Además, criticó la paralización de la obra pública, a la que atribuyó un fuerte impacto sobre el empleo y la infraestructura del país.
Otro de los ejes de la carta apunta a la distribución de los recursos públicos. El MOSU sostuvo que la concentración de fondos por parte del Gobierno nacional debilita las finanzas provinciales y municipales, afectando la prestación de servicios esenciales, el pago de salarios y el funcionamiento de la economía local, con consecuencias para comercios y PyMES.
En el texto también se cuestionó el endeudamiento nacional, al que calificó de "improductivo" por considerar que no impulsa el desarrollo y favorece la especulación financiera. Finalmente, el movimiento convocó a la ciudadanía a expresar su descontento frente a las políticas oficiales y ratificó su decisión de fortalecer las manifestaciones populares en defensa del trabajo, la producción y los derechos sociales.
Entre los principales planteos, el espacio señaló el cierre de industrias y la pérdida de puestos de trabajo, mencionando como ejemplos las situaciones de Granja Tres Arroyos y Becar. Según expresó, alrededor de 2.000 familias perdieron sus ingresos y aún no encuentran respuestas ni asistencia por parte del Estado nacional.
El escrito también advirtió sobre el desmantelamiento de organismos como el INTA, el INTI, la CNEA y el CONICET, al considerar que cumplen un papel estratégico para el desarrollo y la soberanía productiva. Además, criticó la paralización de la obra pública, a la que atribuyó un fuerte impacto sobre el empleo y la infraestructura del país.
Otro de los ejes de la carta apunta a la distribución de los recursos públicos. El MOSU sostuvo que la concentración de fondos por parte del Gobierno nacional debilita las finanzas provinciales y municipales, afectando la prestación de servicios esenciales, el pago de salarios y el funcionamiento de la economía local, con consecuencias para comercios y PyMES.
En el texto también se cuestionó el endeudamiento nacional, al que calificó de "improductivo" por considerar que no impulsa el desarrollo y favorece la especulación financiera. Finalmente, el movimiento convocó a la ciudadanía a expresar su descontento frente a las políticas oficiales y ratificó su decisión de fortalecer las manifestaciones populares en defensa del trabajo, la producción y los derechos sociales.



