REFORMA PREVISIONAL
"Enfrentar a entrerrianos contra entrerrianos", el objetivo oficial de la reforma, según Oliva
El senador Martín Oliva criticó al oficialismo por apuntar a docentes, enfermeros policías y jubilados -entre otros- como los responsables del déficit en la Caja de jubilaciones. En este sentido, recordó que Nación le debe a la provincia, y agregó que las jubilaciones se vuelcan al consumo.
12.06.2026 | 10:26
Mientras el gobierno provincial insiste en presentar a la Caja de Jubilaciones de Entre Ríos como una carga que los entrerrianos deben soportar, conviene separar los hechos de los relatos. Porque una cosa es discutir la sustentabilidad de un sistema previsional y otra muy distinta es construir culpables para justificar decisiones políticas.
Por: Martín Oliva
En las últimas semanas hemos escuchado una narrativa que busca instalar que el déficit de la Caja es consecuencia de los haberes que perciben jubilados y pensionados. Ese discurso no resiste un análisis serio. Responde más a una necesidad política que a una realidad respaldada por los datos.
No es la primera vez que ocurre. Al inicio de la actual gestión también se intentó instalar la idea de una provincia al borde del colapso, donde ni siquiera podrían pagarse salarios y aguinaldos. Cuando llegó el momento de administrar y revisar las cuentas, aquella afirmación quedó rápidamente desmentida por los hechos.
Hoy asistimos a una estrategia similar. Se pone la lupa sobre los trabajadores y jubilados, mientras se dejan fuera de la discusión cuestiones centrales para entender la situación previsional de Entre Ríos.
La primera es la deuda que mantiene el Estado nacional con nuestra provincia por los déficits previsionales no transferidos. Son recursos que pertenecen a los entrerrianos y cuya actualización y pago deben formar parte de cualquier debate serio sobre el futuro de la Caja.
La segunda es la necesidad de fortalecer el empleo formal y registrado. Ningún sistema previsional mejora reduciendo derechos o disminuyendo beneficiarios. La sustentabilidad se construye ampliando la base de aportantes, generando más trabajo y promoviendo el crecimiento económico.
Sin embargo, la discusión pública parece orientarse en otra dirección. Se busca señalar como responsables del problema a docentes, enfermeros, policías y trabajadores estatales que durante décadas realizaron aportes previsionales entre los más altos del país, cumpliendo con todas las obligaciones que el propio Estado les exigió.
Por: Martín Oliva
En las últimas semanas hemos escuchado una narrativa que busca instalar que el déficit de la Caja es consecuencia de los haberes que perciben jubilados y pensionados. Ese discurso no resiste un análisis serio. Responde más a una necesidad política que a una realidad respaldada por los datos.
No es la primera vez que ocurre. Al inicio de la actual gestión también se intentó instalar la idea de una provincia al borde del colapso, donde ni siquiera podrían pagarse salarios y aguinaldos. Cuando llegó el momento de administrar y revisar las cuentas, aquella afirmación quedó rápidamente desmentida por los hechos.
Hoy asistimos a una estrategia similar. Se pone la lupa sobre los trabajadores y jubilados, mientras se dejan fuera de la discusión cuestiones centrales para entender la situación previsional de Entre Ríos.
La primera es la deuda que mantiene el Estado nacional con nuestra provincia por los déficits previsionales no transferidos. Son recursos que pertenecen a los entrerrianos y cuya actualización y pago deben formar parte de cualquier debate serio sobre el futuro de la Caja.
La segunda es la necesidad de fortalecer el empleo formal y registrado. Ningún sistema previsional mejora reduciendo derechos o disminuyendo beneficiarios. La sustentabilidad se construye ampliando la base de aportantes, generando más trabajo y promoviendo el crecimiento económico.
Sin embargo, la discusión pública parece orientarse en otra dirección. Se busca señalar como responsables del problema a docentes, enfermeros, policías y trabajadores estatales que durante décadas realizaron aportes previsionales entre los más altos del país, cumpliendo con todas las obligaciones que el propio Estado les exigió.



