LA COMIDA DE LOS GURISES BAJO LA LUPA
"Teknofood", la empresa que se eligió para comedores escolares
La firma logró tener contratos en 4 provincias, Entre Ríos incluida -ahora-. En todas se reitera la falta de transparencia en la licitación, montos que se actualizan o se amplían por encima de lo originalmente comprometido, y una publicidad limitada de los expedientes administrativos.
03.08.2026 | 17:47
La adjudicación a Teknofood S.A. de la provisión de desayunos y meriendas para casi mil comedores escolares de Entre Ríos no es un hecho aislado en la historia de esta empresa. Un relevamiento de ANÁLISIS sobre sus antecedentes contractuales en distintas provincias argentinas muestra que la firma, controlada por el Grupo Phrónesis del empresario José Chediack, tiene una larga trayectoria como proveedora estatal de alimentos escolares y programas sociales, con un patrón que se repite más allá de las banderías políticas de quienes gobiernan: contrataciones directas o de excepción, montos que escalan por encima de lo presupuestado originalmente y escasa publicidad previa de los expedientes.
El gobierno de Rogelio Frigerio decidió reemplazar, a partir de agosto, el sistema descentralizado mediante el cual cada escuela recibía una tarjeta de débito para comprar alimentos frescos en comercios locales. En su lugar, la provisión de desayunos y meriendas para 996 escuelas con más de 50 alumnos quedó centralizada en un único proveedor: Teknofood S.A. La adjudicación, formalizada por el Decreto N° 852/2026, generó de inmediato cuestionamientos, en especial porque el presupuesto pasó de 22 mil millones de pesos a 42 mil millones mensuales.
El Colegio de Nutricionistas de Entre Ríos pidió la suspensión del decreto por considerar que el nuevo esquema reemplaza alimentos frescos y de estación por productos ultraprocesados, sin que mediara consulta previa a los profesionales de la salud. El gobierno entrerriano, por su parte, defendió la contratación argumentando que se trata de una Orden de Compra Abierta, y que el monto informado es un tope máximo y no una erogación ya ejecutada. También tuvo críticas del abogado y dirigente de UCR Activa, Rubén Pagliotto, como así también del exdiputado nacional Marcelo Casaretto (PJ). Teknofood llega a Entre Ríos con una historia previa en, al menos, otras cuatro provincias, donde su desempeño como proveedora estatal dejó una serie de antecedentes que merecen ser puestos en contexto.
Corrientes: el contrato más antiguo del relevamiento
En Corrientes, la relación contractual con Teknofood se remonta a 2017, cuando el gobernador radical Gustavo Valdés aprobó, mediante el Decreto N° 335, la adjudicación surgida de la Licitación Pública N° 19/2016 para la provisión de comidas industrializadas fortificadas y copa de leche o refrigerios en comedores escolares y colonias de verano, tanto en la capital como en el interior de la provincia, bajo la órbita del Ministerio de Educación. El contrato fue prorrogado más tarde por dos años adicionales, haciendo uso de una opción prevista en los propios pliegos.
Valdés conduce la coalición Encuentro por Corrientes, de raíz radical, integrada a nivel nacional en la alianza Cambiemos y, luego, Juntos por el Cambio, la misma familia política a la que pertenece Rogelio Frigerio. Y durante esos años de gestión de Valdés, el actual ministro de Economía de Entre Ríos, Fabián Boleas, era uno de sus colaboradores de confianza en Rentas de esa provincia.
Sin embargo, la continuidad del vínculo no estuvo libre de cuestionamientos. Directivos de establecimientos educativos correntinos reclamaron públicamente por demoras y faltantes en la entrega de alimentos correspondientes al Programa de Alimentación Escolar, al punto de que, según referencias recogidas en el debate entrerriano, el contrato habría sido rescindido en algún momento por incumplimientos en las entregas. Una investigación periodística previa sobre los vínculos entre empresas y gobiernos en la alimentación escolar señaló además que un informe conjunto entre Teknofood y el Ministerio de Educación y Cultura correntino había avalado, sin mayores controles externos, la calidad del desayuno provisto, allanando el camino para sucesivas prórrogas del convenio.
San Juan: sobreprecios judicializados bajo el peronismo
El antecedente sanjuanino tiene una raíz documental precisa. Un decreto firmado por el entonces gobernador Sergio Uñac, del Partido Justicialista, aprobó en 2017 un convenio entre el Ministerio de Desarrollo Humano y Promoción Social de esa provincia y Teknofood S.A., imputado al Tesoro provincial y financiado con fondos del Programa Nacional de Seguridad Alimentaria. Uñac, que gobernó San Juan hasta 2023 bajo el sello del Frente de Todos, no integra ni integró la alianza Cambiemos ni el espacio PRO: su extracción es peronista y su gestión estuvo, en el plano nacional, alineada con el kirchnerismo.
Fue justamente bajo esa gestión que se detectó uno de los antecedentes más graves señalados en el debate entrerriano: una investigación judicial por presuntos sobreprecios, en la que se denunció que la empresa cobraba el doble por productos de igual peso y calidad respecto de otras ofertas disponibles en el mercado. Es, de los cuatro casos relevados, el que más se acerca a una causa judicial concreta por presunto perjuicio patrimonial al Estado, aunque no se conocen, a la fecha, condenas firmes contra directivos de la empresa.
Santiago del Estero: el negocio más antiguo y más cuestionado
Si en Corrientes y San Juan el vínculo con Teknofood tiene más de ocho años, en Santiago del Estero la relación es, según coinciden las fuentes periodísticas locales, la más consolidada y también la más resistida. Bajo el paraguas del Frente Cívico por Santiago del Estero, la fuerza provincial de raíz peronista y vecinalista que encabezó durante años Gerardo Zamora y que hoy conduce Elías Suárez, Teknofood habría monopolizado, según denuncias periodísticas locales, el rubro de alimentos fortificados estatales durante casi dos décadas.
Solo en 2023, la empresa se alzó con unos 12.500 millones de pesos por contrataciones para desayunos escolares y para el programa Mis Primeros 1700 Días, incluyendo un contrato de 2.430 millones de pesos adjudicado por vía de excepción del Régimen Único de Contrataciones Públicas provincial, sin llamado a licitación, invocando razones de urgencia. Más recientemente, por el Decreto N° 125/2026, firmado el 26 de enero por el gobernador Suárez, el jefe de Gabinete Víctor Rodolfo Araujo y el secretario de Gestión Económica Jorge Murad, el Estado santiagueño le otorgó a la empresa 37.000 millones de pesos por contratación directa para los programas Mis Primeros 1700 Días, Asistencia Alimentaria para Establecimientos Escolares y Colaciones Fortificadas para Estudiantes de Nivel Secundario, en este caso solo para cubrir el primer semestre del año, lo que hace prever que el monto total anual podría duplicarse.
Según relevamientos de medios santiagueños, ni el Tribunal de Cuentas ni la Fiscalía de Estado provincial objetaron el mecanismo de excepción utilizado, limitándose a sugerir la continuidad del trámite hasta su aprobación definitiva por acto administrativo. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura desaconseja, en términos generales, la provisión de alimentos ultraprocesados a la niñez y la adolescencia, por su asociación con el sobrepeso, la obesidad y la malnutrición, un antecedente usado en Santiago del Estero por sectores críticos para cuestionar el contenido nutricional de las raciones.
El Frente Cívico santiagueño no integra la alianza Cambiemos ni el espacio PRO. Su historia política lo ubica, en distintos momentos, próximo al justicialismo y a alianzas con el kirchnerismo a nivel nacional, aunque conservando una fuerte identidad provincial propia.
Qué tienen en común los gobernantes que contrataron a la empresa
El relevamiento de los cuatro casos permite una primera conclusión: no existe un patrón partidario único detrás de los contratos de Teknofood. La empresa prestó servicios tanto bajo gestiones de extracción radical o del PRO, alineadas hoy con Cambiemos y Juntos por el Cambio, como bajo gestiones peronistas de distinto signo interno.
Entre los gobernadores relevados, Rogelio Frigerio, en Entre Ríos, y Gustavo Valdés, en Corrientes, comparten pertenencia a la alianza Cambiemos y, en el caso de Frigerio, militancia directa en el PRO. Valdés es radical, integrante de la Unión Cívica Radical dentro de esa coalición. En cambio, Sergio Uñac, en San Juan, responde al Partido Justicialista y al espacio que en su momento se identificó con el Frente de Todos, mientras que en Santiago del Estero el Frente Cívico conducido primero por Gerardo Zamora y hoy por Elías Suárez constituye una fuerza provincial peronista, históricamente distante de las coaliciones que integran el PRO.
Lo que sí se repite, más allá del signo político de cada gestión, es la modalidad de contratación: contratación directa, vía de excepción o prórroga de contratos preexistentes sin nuevo llamado a licitación pública, montos que se actualizan o se amplían por encima de lo originalmente comprometido, y una publicidad limitada de los expedientes administrativos. El caso entrerriano, con la diferencia entre los 42.000 millones de pesos presupuestados y los 101.000 millones finalmente adjudicados, encaja en ese patrón repetido en otras jurisdicciones, independientemente de qué signo político gobierne cada una de ellas.
El Grupo Phrónesis y sus otras marcas
Más allá de la marca Teknofood, la empresa forma parte de un conglomerado agroindustrial de capitales argentinos, el Grupo Phrónesis, fundado por José Chediack, que controla además otras firmas como SolFrut, NutriCorrientes y NutriSantiago. La sola existencia de estas marcas asociadas, con nombres que remiten directamente a dos de las provincias relevadas en esta nota, sugiere que el negocio de la alimentación escolar e institucional del grupo podría canalizarse, según la jurisdicción, a través de sociedades distintas a Teknofood S.A., lo que amerita rastrear también los antecedentes contractuales de esas otras razones sociales en cada provincia, y no limitarse al nombre comercial que resultó adjudicatario en Entre Ríos.
Según registros comerciales disponibles, Teknofood S.A. tiene domicilio fiscal en la calle Dardo Rocha 986, en la localidad bonaerense de Martínez, y fue constituida como sociedad en diciembre de 1988, lo que le da casi cuatro décadas de trayectoria en el mercado. Su actividad principal declarada ante la AFIP corresponde a servicios de restaurantes y cantinas sin espectáculo, y su facturación estimada se ubica en un rango que va de los 18.000 a los 90.000 millones de pesos anuales, según estimaciones de bases de datos comerciales privadas, con una dotación declarada de 44 empleados, un número sensiblemente bajo si se lo compara con la magnitud de los contratos estatales relevados en, al menos, cuatro provincias del país.
El gobierno de Rogelio Frigerio decidió reemplazar, a partir de agosto, el sistema descentralizado mediante el cual cada escuela recibía una tarjeta de débito para comprar alimentos frescos en comercios locales. En su lugar, la provisión de desayunos y meriendas para 996 escuelas con más de 50 alumnos quedó centralizada en un único proveedor: Teknofood S.A. La adjudicación, formalizada por el Decreto N° 852/2026, generó de inmediato cuestionamientos, en especial porque el presupuesto pasó de 22 mil millones de pesos a 42 mil millones mensuales.
El Colegio de Nutricionistas de Entre Ríos pidió la suspensión del decreto por considerar que el nuevo esquema reemplaza alimentos frescos y de estación por productos ultraprocesados, sin que mediara consulta previa a los profesionales de la salud. El gobierno entrerriano, por su parte, defendió la contratación argumentando que se trata de una Orden de Compra Abierta, y que el monto informado es un tope máximo y no una erogación ya ejecutada. También tuvo críticas del abogado y dirigente de UCR Activa, Rubén Pagliotto, como así también del exdiputado nacional Marcelo Casaretto (PJ). Teknofood llega a Entre Ríos con una historia previa en, al menos, otras cuatro provincias, donde su desempeño como proveedora estatal dejó una serie de antecedentes que merecen ser puestos en contexto.
Corrientes: el contrato más antiguo del relevamiento
En Corrientes, la relación contractual con Teknofood se remonta a 2017, cuando el gobernador radical Gustavo Valdés aprobó, mediante el Decreto N° 335, la adjudicación surgida de la Licitación Pública N° 19/2016 para la provisión de comidas industrializadas fortificadas y copa de leche o refrigerios en comedores escolares y colonias de verano, tanto en la capital como en el interior de la provincia, bajo la órbita del Ministerio de Educación. El contrato fue prorrogado más tarde por dos años adicionales, haciendo uso de una opción prevista en los propios pliegos.
Valdés conduce la coalición Encuentro por Corrientes, de raíz radical, integrada a nivel nacional en la alianza Cambiemos y, luego, Juntos por el Cambio, la misma familia política a la que pertenece Rogelio Frigerio. Y durante esos años de gestión de Valdés, el actual ministro de Economía de Entre Ríos, Fabián Boleas, era uno de sus colaboradores de confianza en Rentas de esa provincia.
Sin embargo, la continuidad del vínculo no estuvo libre de cuestionamientos. Directivos de establecimientos educativos correntinos reclamaron públicamente por demoras y faltantes en la entrega de alimentos correspondientes al Programa de Alimentación Escolar, al punto de que, según referencias recogidas en el debate entrerriano, el contrato habría sido rescindido en algún momento por incumplimientos en las entregas. Una investigación periodística previa sobre los vínculos entre empresas y gobiernos en la alimentación escolar señaló además que un informe conjunto entre Teknofood y el Ministerio de Educación y Cultura correntino había avalado, sin mayores controles externos, la calidad del desayuno provisto, allanando el camino para sucesivas prórrogas del convenio.
San Juan: sobreprecios judicializados bajo el peronismo
El antecedente sanjuanino tiene una raíz documental precisa. Un decreto firmado por el entonces gobernador Sergio Uñac, del Partido Justicialista, aprobó en 2017 un convenio entre el Ministerio de Desarrollo Humano y Promoción Social de esa provincia y Teknofood S.A., imputado al Tesoro provincial y financiado con fondos del Programa Nacional de Seguridad Alimentaria. Uñac, que gobernó San Juan hasta 2023 bajo el sello del Frente de Todos, no integra ni integró la alianza Cambiemos ni el espacio PRO: su extracción es peronista y su gestión estuvo, en el plano nacional, alineada con el kirchnerismo.
Fue justamente bajo esa gestión que se detectó uno de los antecedentes más graves señalados en el debate entrerriano: una investigación judicial por presuntos sobreprecios, en la que se denunció que la empresa cobraba el doble por productos de igual peso y calidad respecto de otras ofertas disponibles en el mercado. Es, de los cuatro casos relevados, el que más se acerca a una causa judicial concreta por presunto perjuicio patrimonial al Estado, aunque no se conocen, a la fecha, condenas firmes contra directivos de la empresa.
Santiago del Estero: el negocio más antiguo y más cuestionado
Si en Corrientes y San Juan el vínculo con Teknofood tiene más de ocho años, en Santiago del Estero la relación es, según coinciden las fuentes periodísticas locales, la más consolidada y también la más resistida. Bajo el paraguas del Frente Cívico por Santiago del Estero, la fuerza provincial de raíz peronista y vecinalista que encabezó durante años Gerardo Zamora y que hoy conduce Elías Suárez, Teknofood habría monopolizado, según denuncias periodísticas locales, el rubro de alimentos fortificados estatales durante casi dos décadas.
Solo en 2023, la empresa se alzó con unos 12.500 millones de pesos por contrataciones para desayunos escolares y para el programa Mis Primeros 1700 Días, incluyendo un contrato de 2.430 millones de pesos adjudicado por vía de excepción del Régimen Único de Contrataciones Públicas provincial, sin llamado a licitación, invocando razones de urgencia. Más recientemente, por el Decreto N° 125/2026, firmado el 26 de enero por el gobernador Suárez, el jefe de Gabinete Víctor Rodolfo Araujo y el secretario de Gestión Económica Jorge Murad, el Estado santiagueño le otorgó a la empresa 37.000 millones de pesos por contratación directa para los programas Mis Primeros 1700 Días, Asistencia Alimentaria para Establecimientos Escolares y Colaciones Fortificadas para Estudiantes de Nivel Secundario, en este caso solo para cubrir el primer semestre del año, lo que hace prever que el monto total anual podría duplicarse.
Según relevamientos de medios santiagueños, ni el Tribunal de Cuentas ni la Fiscalía de Estado provincial objetaron el mecanismo de excepción utilizado, limitándose a sugerir la continuidad del trámite hasta su aprobación definitiva por acto administrativo. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura desaconseja, en términos generales, la provisión de alimentos ultraprocesados a la niñez y la adolescencia, por su asociación con el sobrepeso, la obesidad y la malnutrición, un antecedente usado en Santiago del Estero por sectores críticos para cuestionar el contenido nutricional de las raciones.
El Frente Cívico santiagueño no integra la alianza Cambiemos ni el espacio PRO. Su historia política lo ubica, en distintos momentos, próximo al justicialismo y a alianzas con el kirchnerismo a nivel nacional, aunque conservando una fuerte identidad provincial propia.
Qué tienen en común los gobernantes que contrataron a la empresa
El relevamiento de los cuatro casos permite una primera conclusión: no existe un patrón partidario único detrás de los contratos de Teknofood. La empresa prestó servicios tanto bajo gestiones de extracción radical o del PRO, alineadas hoy con Cambiemos y Juntos por el Cambio, como bajo gestiones peronistas de distinto signo interno.
Entre los gobernadores relevados, Rogelio Frigerio, en Entre Ríos, y Gustavo Valdés, en Corrientes, comparten pertenencia a la alianza Cambiemos y, en el caso de Frigerio, militancia directa en el PRO. Valdés es radical, integrante de la Unión Cívica Radical dentro de esa coalición. En cambio, Sergio Uñac, en San Juan, responde al Partido Justicialista y al espacio que en su momento se identificó con el Frente de Todos, mientras que en Santiago del Estero el Frente Cívico conducido primero por Gerardo Zamora y hoy por Elías Suárez constituye una fuerza provincial peronista, históricamente distante de las coaliciones que integran el PRO.
Lo que sí se repite, más allá del signo político de cada gestión, es la modalidad de contratación: contratación directa, vía de excepción o prórroga de contratos preexistentes sin nuevo llamado a licitación pública, montos que se actualizan o se amplían por encima de lo originalmente comprometido, y una publicidad limitada de los expedientes administrativos. El caso entrerriano, con la diferencia entre los 42.000 millones de pesos presupuestados y los 101.000 millones finalmente adjudicados, encaja en ese patrón repetido en otras jurisdicciones, independientemente de qué signo político gobierne cada una de ellas.
El Grupo Phrónesis y sus otras marcas
Más allá de la marca Teknofood, la empresa forma parte de un conglomerado agroindustrial de capitales argentinos, el Grupo Phrónesis, fundado por José Chediack, que controla además otras firmas como SolFrut, NutriCorrientes y NutriSantiago. La sola existencia de estas marcas asociadas, con nombres que remiten directamente a dos de las provincias relevadas en esta nota, sugiere que el negocio de la alimentación escolar e institucional del grupo podría canalizarse, según la jurisdicción, a través de sociedades distintas a Teknofood S.A., lo que amerita rastrear también los antecedentes contractuales de esas otras razones sociales en cada provincia, y no limitarse al nombre comercial que resultó adjudicatario en Entre Ríos.
Según registros comerciales disponibles, Teknofood S.A. tiene domicilio fiscal en la calle Dardo Rocha 986, en la localidad bonaerense de Martínez, y fue constituida como sociedad en diciembre de 1988, lo que le da casi cuatro décadas de trayectoria en el mercado. Su actividad principal declarada ante la AFIP corresponde a servicios de restaurantes y cantinas sin espectáculo, y su facturación estimada se ubica en un rango que va de los 18.000 a los 90.000 millones de pesos anuales, según estimaciones de bases de datos comerciales privadas, con una dotación declarada de 44 empleados, un número sensiblemente bajo si se lo compara con la magnitud de los contratos estatales relevados en, al menos, cuatro provincias del país.
Fuente: ANÁLISIS DIGITAL
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